
La "faena" acaba de empezar.

Ya me podía llevar el coche a mi casa para lijar la carrocería
Vista parcial del interior del vehículo, en proceso de despiece para su posterior restauración.
Poco a poco, con mucho tiempo y paciencia voy desmontando cuidadosamente el coche, ya que ciertas partes móviles del coche
habían sido desgastadas a lo largo del tiempo, y la oxidación había hecho hincapié
en todos los tornillos del vehículo.
Para su restauración utilizaré tornillos de acero inoxidable, los cuales tienen una vida útil más longeva.

A lijar, la tarea más "dura" y odiosa para mi, pero en fin, es mi coche.
La vida nos da sorpresas y sorpresas me dio el lijado, en la carrocería empezaba a florecer un "moho" de color verde, y extrañado por esto decidí probar con cetona para la limpieza total en esto quede maravillado que debajo de aquella pintura plástica blanca aparecía otro color un color "actual" un verde pistacho metalizado, incluso en el salpicadero estaba pintado de la misma pintura. No me imagino aquel color tan brillante en los años 60, debió ser un centro de atención. Pero mi duda surgió en aquel momento de que color lo pinto, verde o blanco, ¡que dilema!.
"Cali" bajando del coche.

Siempre hay tiempo dentro de la faena un poco de cachondeo, aquí estamos "Cali" y yo en el biplaza dando una vuelta.