

Después de haber lijado el coche innumerables horas, ya era tiempo de arreglar la fibra.

No hay mejor "chapista" para un Alpine que un fabricante de bañeras de fibra.

Ya casi acabamos con la carrocería de reparar, yo dando el visto bueno al trabajo de "Cali", ahora era necesario pintar los bajos para no tener que volver a dar la vuelta al coche.


Bueno la carrocería ya está arreglada ahora es cosade montar la mecánica.


Anda el motor es nuevo, ni mucho menos, es lo que más a costado de recuperar.

Anda que no cambia de ver el puente antes de limpiar.

Ya casi tengo todas las piezas del puzzle, pero aún queda tela.